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App para reducir desperdicio alimentario en Quito

jueves 26 diciembre 2019
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Foodsharing es un movimiento mundial que nace en Alemania en 2012 y se expandió rápidamente por Europa. Su objetivo es luchar contra el desperdicio alimentario en el mundo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés), existen más de 820 millones de personas que padecen de hambre en el mundo y se desperdicia la tercera parte del alimento que produce. Además, afirman que con la cuarta parte de este desperdicio, se podría terminar con el hambre mundial.

Quito es la primera ciudad en iniciar el movimiento en América. Foodsharing Quito es una iniciativa ciudadana que empezó en el año 2017 con el objetivo de evitar las pérdidas y desperdicios de alimentos. El Ministerio de Agricultura y Ganadería y la FAO realizaron un estudio que determinó que en Ecuador anualmente se desperdician cerca de 1 millón de toneladas de alimentos de todo tipo incluyendo frutas, verduras, hortalizas, tubérculos, derivados de animales, cereales, panes, almuerzos y pasteles; alimentos que podrían satisfacer las necesidades de más de 1.5 millones de ecuatorianos. 

Específicamente en Quito se desperdician más de 100 toneladas de alimentos diarios, esto ocurre generalmente por estándares impuestos en la industria que muchas veces no son alcanzables y causan que los alimentos sean rechazados desde la cosecha. Otra causa principal del desperdicio de alimentos es la falta de planificación al momento de comprar. Las personas no tienen conocimiento de porciones adecuadas y compran una cantidad de alimentos que excede su capacidad de consumo. 

A pesar de que existen varias iniciativas en Quito que han empezado a luchar contra este problema, apenas se logra rescatar menos del 5 % de alimentos. La mayoría de las iniciativas que existen se enfocan en las grandes cadenas de producción de alimentos, pero hay que tener en cuenta que más del 15 % del desperdicio proviene de los domicilios o cadenas pequeñas de alimentos como restaurantes o panaderías. Foodsharing se ha enfocado en este sector desde su llegada al país. 

Durante los dos años de funcionamiento, el movimiento ha creado varias cooperaciones con: tiendas, panaderías, mercados orgánicos y ferias de comidas. El acercamiento inicial lo realiza cualquier voluntario que vea una potencial cooperación. Esta persona se encarga de presentar los objetivos de la iniciativa al encargado y coordina la frecuencia de entrega del exceso de alimentos. Así, cada cooperación determina si los voluntarios pueden pasar diariamente, semanalmente, quincenalmente o en días y horas específicas para realizar el rescate de alimentos. Estas cooperaciones se registran en una plataforma web (karrot.world) y los voluntarios pueden reservar el cupo para realizar el rescate en la fecha y hora correspondiente. También se cuenta con un grupo cerrado de Facebook en donde varias cooperaciones pueden publicar si tienen excesos en días no planificados. 

Los voluntarios se encargan de rescatar los alimentos en las diferentes cooperaciones diariamente y procuran registrar la cantidad aproximada recolectada. De acuerdo con los registros del movimiento, la iniciativa ha logrado rescatar más de 1 tonelada de alimentos que de lo contrario hubieran terminado en la basura. Además, con los rescates y eventos que organiza la iniciativa se han beneficiado más de 500 personas.

El impacto de Foodsharing Quito se ha visto limitado por el número de personas que voluntariamente quieren participar. Con el objetivo de superar esta limitación, el movimiento ha creado junto con estudiantes de la Escuela Politécnica Nacional, la aplicación móvil “Pan Comido”. 

Pan Comido es una aplicación disponible en Android y iOS que permite a cualquier persona o comercio publicar sus excedentes de alimentos para que otras personas interesadas puedan acercarse a rescatarlos. De esta manera la iniciativa pretende expandir las acciones de rescate de alimentos en la ciudad y en el país.

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